Es curioso, pero el hype que acompaña a la adaptación a la pantalla pequeña de la saga Canción de Hielo y Fuego por parte de la HBO no me alborota mucho la sangre que digamos. Y eso que me considero acérrimo de dicha cadena y de la obra de George R. R. Martin (prueba de ello, este exceso con el que ilustraba  esta entrada). Pero lo siento, no consigo ilusionarme, por muy bien que pinte la cosa, a tenor del primer tráiler (gracias, Isra, por el soplo).

Tal vez sea porque la he leído de cabo a rabo y de rabo a cabo ya tres veces y, la verdad sea dicha, estoy un poco harto de tanta espera. Me he prometido que dejaré aparcada la serie hasta su conclusión, promesa que prometo romper cuando salga A dance with dragons. Si es que sale de una dichosa vez. Cojones.

Pero bueno, volviendo a Game of Thrones en sí, hoy leí un artículo sobre la expectación provocada por esta serie que me arrancó una carcajada. Fue en la bitácora de Alberto Rey en El Mundo, Asesino en serie:

Tiene que ser buena sí o sí, porque si no va a haber hasta suicidios.

Cuánta verdad. En estos tiempos imperiosos que nos ha tocado vivir, en los que las nuevas tecnologías permiten una comunicación rápida, eficaz y barata, parece que la falta de estímulos y el aburrimiento llegan a tales niveles que muchos pasan su tiempo de expectación en expectación, de hype en hype. Como si estuviéramos embarcados en una huida desbocada y se nos cayera el suelo a nuestro paso.

Ocurrió con la trilogía de El Señor de los Anillos, pasó antes con la nueva trilogía de Star Wars, y ahora ocurre con Game of Thrones. De espera en espera: cuando no es una película se trata de una serie, o de un videojuego, o de un nuevo gadget; cualquier cosa que ahuyente el tedio y nos insufle emociones inanes, con tal de ir tirando hasta el próximo hype.

En fin. Volviendo a las palabras de Alberto, más vale que sea buena, porque si no va a haber sucidios. Eso sí: como yo eso de suicidarme no acabo de verlo, en vez de quitarme la vida optaré por el asesinato. Así que ya sabéis: como no sea buena, mato a alguien. Dicho queda.

PD: Por si queda alguien que no haya visto aún el tráiler, aquí os lo enlazo:

Nota a la Guardia Civil: Espero que no se considere esta entrada como incriminatoria dado el caso de que resulte sospechoso de homicidio. No tengan en cuenta, tampoco, las numerosas armas blancas, novelas de fantasía y libros de rol que poseo en mi domicilio; es meramente circunstancial.

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